Ante el bloqueo parcial que afectaba la aduana de Mexicali, la Secretaría de Economía e Innovación de Baja California, en coordinación con autoridades federales de la Agencia Nacional de Aduanas de México y de Estados Unidos, habilitaron horarios extendidos en la garita comercial de Otay, en Tijuana. Esta medida, ordenada por la gubernatura estatal, busca desahogar las largas filas de transporte de carga y evitar una parálisis comercial que podría afectar seriamente a las industrias manufactureras y de exportación.

Además, personal estatal se mantuvo presente en las zonas operativas de carga para redirigir a los transportistas y garantizar un flujo ágil de insumos, indispensable para la producción y exportación local. Resulta llamativo que una contingencia producida por bloqueos parciales obligue a la coordinación urgente y a cambios en los horarios de la frontera, recordando que estas soluciones suelen ser temporales y reactivas, cuando la adecuada planificación y diálogo podrían evitar trastornos mayores.