La Secretaría de Salud de Baja California reportó que durante el año 2026 se han registrado 53 muertes asociadas a la rickettsia, una enfermedad transmitida por la picadura de la garrapata café del perro. El municipio de Mexicali encabeza la lista de contagios y defunciones en el estado, atribuido en buena medida a las altas temperaturas que favorecen la proliferación de estos vectores. Ante esta situación, la dependencia estatal ha insistido en la necesidad de mantener estrictas medidas higiénicas en los hogares, realizar fumigaciones periódicas y garantizar el adecuado cuidado veterinario de las mascotas para reducir el riesgo de contagio. En paralelo, se han intensificado las brigadas de fumigación comunitaria en colonias consideradas prioritarias, en un esfuerzo por mitigar la expansión de la enfermedad. Aunque las recomendaciones parecen básicas, resultan cruciales en un contexto que deja ver que la amenaza de la rickettsia no es un tema menor ni pasajero en Baja California. Sin embargo, queda la incómoda pregunta: si estos llamados persisten, ¿tan lejos están las soluciones estructurales para un problema que ya suma docenas de vidas en lo que va del año?