En su última aparición en redes sociales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a causar polémica al publicar un mapa modificado de Nuevo México en el que la palabra 'México' fue tachada para ser sustituida por 'América', con la intención de renombrar el estado como 'Nueva América'. Este gesto, más simbólico que práctico, ha provocado una ola de comentarios entre usuarios y expertos legales, quienes no tardaron en aclarar que la Casa Blanca carece de la autoridad para realizar cambios unilaterales en los nombres oficiales de los estados estadounidenses. Según especialistas en derecho constitucional, modificar el nombre de un estado requiere de una reforma legislativa aprobada por la legislatura local, un proceso que ningún presidente puede saltarse solo con una publicación en redes sociales. Aunque la propuesta de Trump podría interpretarse como un movimiento más para llamar la atención que un plan serio, pone nuevamente sobre la mesa la dinámica entre el poder ejecutivo y las atribuciones legales en Estados Unidos, además de subrayar el constante juego retórico que caracteriza su gestión.