El Ayuntamiento de Mexicali está considerando una reforma al reglamento de alcoholes que busca limitar o regular la venta de bebidas alcohólicas en espacios comerciales de esparcimiento, tales como las salas de cine VIP y los teatros. Esta iniciativa surge ante la preocupación por la presencia frecuente de menores y familias en estos lugares, donde el consumo de alcohol podría alterar la convivencia y la seguridad.
Las autoridades municipales argumentan que la intención principal es garantizar un ambiente seguro y adecuado para la convivencia familiar, evitando que la venta y consumo de alcohol se realice sin controles en espacios donde convergen públicos muy distintos, incluyendo niños. Por ello, el proyecto contempla revisar las licencias otorgadas, establecer horarios específicos para la venta de alcohol y aplicar restricciones claras que permitan un mejor control.
Como paso siguiente, la propuesta será remitida a las comisiones del Cabildo para un análisis técnico minucioso. Además, se planea realizar una consulta con los empresarios del sector de entretenimiento, quienes, sin duda, estarán atentos a los posibles cambios que podrían afectar la dinámica de sus negocios. Finalmente, tras este proceso, se procederá a la dictaminación correspondiente.
Lo curioso es que, en un mundo donde cada vez se buscan espacios libres de alcohol para proteger a los más vulnerables, estos esfuerzos llegan justo cuando algunos prefieren cambios menos sutiles. Quizá solo falta que en el futuro también se regule el silencio en las salas, pero por ahora, limitar la venta de alcohol parece un paso lógico para cuidar la convivencia familiar y el ambiente que se promete en estos lugares.
Las autoridades municipales argumentan que la intención principal es garantizar un ambiente seguro y adecuado para la convivencia familiar, evitando que la venta y consumo de alcohol se realice sin controles en espacios donde convergen públicos muy distintos, incluyendo niños. Por ello, el proyecto contempla revisar las licencias otorgadas, establecer horarios específicos para la venta de alcohol y aplicar restricciones claras que permitan un mejor control.
Como paso siguiente, la propuesta será remitida a las comisiones del Cabildo para un análisis técnico minucioso. Además, se planea realizar una consulta con los empresarios del sector de entretenimiento, quienes, sin duda, estarán atentos a los posibles cambios que podrían afectar la dinámica de sus negocios. Finalmente, tras este proceso, se procederá a la dictaminación correspondiente.
Lo curioso es que, en un mundo donde cada vez se buscan espacios libres de alcohol para proteger a los más vulnerables, estos esfuerzos llegan justo cuando algunos prefieren cambios menos sutiles. Quizá solo falta que en el futuro también se regule el silencio en las salas, pero por ahora, limitar la venta de alcohol parece un paso lógico para cuidar la convivencia familiar y el ambiente que se promete en estos lugares.

