El regidor Arturo Aguirre González, presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano en Tijuana, anunció que el nuevo Reglamento de Zonificación y Usos del Suelo del Centro de Población registra un avance sustancial. Se estima que podría dictaminarse en la segunda quincena de septiembre, tras una etapa intensa de revisión y discusión. La propuesta, nada menos que un reglamento compuesto por cerca de mil artículos, busca actualizar la normativa vigente para la planeación territorial, alineándose con las disposiciones federales y estatales. En el proceso, mesas de trabajo integradas por especialistas técnicos, colegios de ingenieros y regidores han dedicado tiempo considerables a evaluar temas como densidad habitacional, factibilidad de servicios públicos y densificación ordenada. Según las autoridades municipales, el reglamento actual necesitaba una profunda reestructuración para atender el constante crecimiento demográfico y comercial que experimenta la ciudad fronteriza. Dicha urgencia no sorprende dado que Tijuana es una urbe dinámica y a veces caótica, donde adaptar las reglas al ritmo del desarrollo y las nuevas necesidades debe ser —en teoría— una prioridad. Resta ver si, en la práctica, la complejidad del proyecto y el amplio número de artículos logrará traducción efectiva en mejoras palpables o si será simplemente otro entramado burocrático del que poco se note más allá de los escritorios.