La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal de Tijuana comunicó que, durante la primera semana de septiembre, se realizaron diversos operativos de prevención y patrullajes que derivaron en la detención de 198 personas. De estas intervenciones, 53 estuvieron vinculadas al delito de narcomenudeo, un indicador que sigue reflejando el reto constante que representa el control del tráfico de drogas a pequeña escala en la ciudad. Asimismo, 12 individuos fueron arrestados por portar armas de fuego de manera ilegal, evidenciando que el problema de armamento no desaparece con simples advertencias.

Otros 27 detenidos están relacionados con robo de vehículo, mientras que 7 personas fueron capturadas por robo con violencia, delitos que mantienen en alerta a las autoridades y habitantes de la región. También sobresale el aseguramiento de 29 personas con órdenes de aprehensión vigentes, lo que sugiere que el seguimiento de casos pendientes continúa siendo una de las tareas a las que se enfrenta la policía local.

Los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado para que se determine su situación jurídica. Sin embargo, más allá de la cifra y la acción policial, uno podría preguntarse si esta aparente eficacia en las detenciones contribuye significativamente a la reducción general de la inseguridad o si simplemente refleja la constante necesidad de mantener operativos permanentes para controlar un problema que no parece tener solución inmediata.