El Congreso del Estado de Sonora presentó y turnó a comisiones una iniciativa legislativa que busca reformar la Ley de Salud para garantizar una atención digna e integral a las familias que atraviesan la pérdida gestacional o perinatal. Bajo la denominación de Código Mariposa, esta propuesta incluye la implementación obligatoria de un protocolo específico en todos los hospitales, tanto públicos como privados, del estado. Entre sus principales medidas destacan la asignación de habitaciones exclusivas y la identificación especial en los expedientes médicos de las familias en duelo, con el objetivo de facilitar un tratamiento sensible y diferenciado. Además, el protocolo establece la obligatoriedad de separar a las madres en proceso de duelo de las áreas de maternidad activa, así como asegurar la prestación inmediata de acompañamiento psicológico por personal especializado. Esta última medida pretende evitar revictimizaciones durante la estancia hospitalaria, un problema que lamentablemente no es nuevo ni poco frecuente en el sistema de salud. La iniciativa es un paso necesario y urgente para que el sistema hospitalario reconozca el dolor y las necesidades específicas de quienes atraviesan esta experiencia, aunque cabe preguntarse cuánto tiempo más se necesitará para que estas prácticas mínimamente humanas se conviertan en obligación y no en excepción.