La Coordinación Estatal de Protección Civil en Sonora anunció que está en proceso de "analizar" la posible prohibición de tráileres de doble remolque en la carretera Ímuris-Cananea. Esta noticia, que bien podría definirse como una revelación a destiempo, surge luego de que un tráiler doble con tanques volcó y derramó más de 12 mil litros de ácido sulfúrico sobre la vía, generando un grave riesgo para conductores y el medio ambiente.

Los usuarios frecuentes de esta ruta no tardaron en expresar su frustración y sarcasmo ante la tardía decisión. “¿Cuántos toneles de químicos tienen que derramarse para que dejen de analizar y empiecen a prohibir?”, cuestionaron en redes sociales y foros locales. La dramática situación pone sobre la mesa la sensación de que la prevención llega después del desastre.

Mientras tanto, las autoridades mantienen el análisis sobre la conveniencia de esta medida para evitar futuras tragedias, prometiendo que las acciones pertinentes llegarán —aunque quizás no antes del próximo derrame peligroso. En un tramo tan transitado y con carga tan riesgosa, la pregunta que queda es qué hace falta para que exista una verdadera prevención y no solo un análisis a posteriori.