Autoridades de la Comisión Estatal contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS) y de la Fiscalía General del Estado intervinieron el centro de rehabilitación Jireh, ligado a la agrupación 'Patrulla Espiritual' y ubicado en el ejido Mariano Matamoros de Tijuana, luego del homicidio de Richard Damián, un interno de 28 años. La muerte del joven dentro de las instalaciones detonó una investigación que culminó con órdenes de aprehensión para dos sospechosos por homicidio calificado. Como resultado, el centro fue suspendido temporalmente y sus instalaciones quedaron bajo resguardo oficial. Además, decenas de internos fueron trasladados a otros centros autorizados con supervisión para garantizar su seguridad física y médica. Esta acción pone en evidencia la débil supervisión que algunos centros de rehabilitación operan con un mínimo control y cuestionables vínculos, mientras las autoridades reaccionan solo ante tragedias. No obstante, resulta indispensable que estas instalaciones cumplan estrictamente los protocolos sanitarios y de seguridad para evitar que situaciones como esta lamentable muerte se repitan.