Las garitas de Mexicali continúan siendo el escenario perfecto para demostrar la paciencia (o la falta de ella) de quienes desean cruzar a Estados Unidos. Este fin de semana, dos conductores protagonizaron una acalorada discusión cuando uno de ellos intentó, con un poco de astucia y mucha impaciencia, ‘colarse’ en la fila varias posiciones antes de la revisión aduanal. Después de horas bajo el implacable sol del desierto, la fila se convierte en un caldo de cultivo para este tipo de maniobras desesperadas. Sin embargo, otros automovilistas no se lo permitieron y evitaron que ese intento se concretara, transformando la escena en una batalla verbal digna de estudio. La situación escaló hasta el punto que fue necesaria la intervención de agentes de tránsito para apaciguar los ánimos. En resumen, una vez más queda claro que, en la frontera, ni la desesperación ni la astucia siempre resultan tener la última palabra.