Transportistas y choferes de carga pesada que mantenían bloqueados los accesos a la garita de exportación en Mexicali decidieron retirar la manifestación tras llegar a un acuerdo con autoridades del Gobierno del Estado de Baja California. La protesta, que inició el pasado jueves, surgió en respuesta a la cancelación masiva de visas de trabajo tipo B1 por parte de las autoridades aduanales de Estados Unidos, señalando presuntas irregularidades en el traslado de mercancías, conocidas como cabotaje. En un acto que, según los implicados, buscaba visibilizar el descontento del gremio, el bloqueo interrumpió el flujo comercial de la región.

La solución llegó luego de un diálogo encabezado por el Secretario General de Gobierno, Juan José Pon Méndez, quien facilitó la creación de mesas de trabajo conjuntas entre transportistas y dependencias federales. El objetivo es revisar en detalle los criterios operativos y normativas que regulan el traslado transfronterizo de mercancías, intentando evitar futuros conflictos. Finalmente, el despeje de la aduana permitió la reanudación del comercio en la capital bajacaliforniana.

Aunque el acuerdo representa un paso adelante, la cancelación de visas y las acusaciones de presunto cabotaje continúan siendo un foco de tensión en la relación comercial y laboral entre México y Estados Unidos. Mientras tanto, la interrupción de cuatro días recuerda la vulnerabilidad de la logística fronteriza ante decisiones que, a veces, parecen más políticas que operativas.